Sophie estaba por dejar la cama, pero seguía prisionera en donde estaba, todavía tenía a Lucyan encima observándola y dejando los brazos a ambos lados de ella apoyados sobre el colchón.
—Debo irme Lucyan —murmuró delante de su rostro permaneciendo un poco cerca, él parecía dudar de ello antes de responderle.
—Podrías quedarte —propuso en voz baja—, dormir aquí si quieres. —Sophie frunció los labios, aún le punzaba el pecho aquella sensación oscura que estaba tratando de reprimir y mantener la c