—¿Sucede algo?
—Es que… No me siento segura. —Lucyan abrió un poco los ojos sin despegarse de su frente mientras se enfoca en los de ella—. No es que me oponga a esto.
Se removía en el sillón un poco inquieta. Le colocó una mano en el pecho a Lucyan, pasándola por encima y rozando la tela de su ropa. Palpando el contorno de su cuerpo; la mirada de él lo decía claro y firme, la deseaba, era una tentación para él.
»Sé lo que quieres. Yo un poco, quizá... No es que no quiera, solo que aún no me