Capitulo 77
La noche había caído en la ciudad C, y el aire estaba impregnado de una calma extraña, como el preludio de una tormenta. Raffil estaba sentado en la sala de la residencia de su padre, Federico, quien lo había convocado con urgencia tras su regreso del desierto. Victoria y su hijo estaban en casa, descansando después de días de tensión. Raffil esperaba que esta reunión fuera una conversación más sobre los negocios de los Arcan, pero lo que estaba a punto de escuchar cambiaría su mundo para siempr