Annette había trabajo toda la mañana sin parar, el trabajo de gerente y por ahora jefe de una fábrica como la de Chocolate era exhaustivo y muy abrumador; Margareth le ayudaba en todo lo que ella no entendía, después de haber revisado los contratos minuciosamente se dio cuenta que algunos no estaban de acuerdo a lo que el señor Corentin había dejado, muchos de los proveedores habían cambiado muchas cosas que no la convencieron, así que esos papeles los separó para revisarlos nuevamente con el