El día sábado por fin había llegado, Annette se puso de pie muy temprano, estaba entusiasmada, noche anterior había llegado su diseñador, el señor Sobitre, trayendo el traje de novia que Annette le había pedido para Margareth, era perfecto, una ilusión, perfecto para el momento.
Mientras se alistaba pensó en los días posteriores a las revelaciones que el padre de Néstor le había confesado a Margareth, fueron difíciles.
Margareth estuvo en shock por mucho tiempo después entró en negación pero An