Annette y Tristán volvieron al pueblo solos, Néstor y Margareth se habían ido horas antes al pueblo siguiente, donde él ya lo tenía listo todo para casarse.
Annette estaba feliz, nunca olvidaría la cara de Margareth cuando Tristán sacó el traje de novia que le había mandado a hacer, las lágrimas de emoción corrieron por su rostro al verlo, esa dicha era indescriptible pero la hacía muy feliz.
- Todo resultó como se había planeado – comentó Tristán mirando por el espejo retrovisor con una linda