Miénteme, dime que este es el paraíso y no la ilusión de un oasis en medio del infierno.
Isabella
Me duele el cuerpo, pero no me arrepiento de lo que sucedió entre mi jefe y yo. No tenía ni idea de cuanto lo deseaba, de cuando me gustan sus besos ni de cuanto amo que sus manos me acaricien. Además, me trata con una ternura, con tanta atención y delicadeza. Sé que está mal, pero es imposible que mi interior no se estremezca con todo lo que ha hecho por mí en las últimas horas.
No solo quiere est