Te juro que no puedo vivir sin esto, pero no sé qué es esto, no lo entiendo y tengo miedo de que sea el cuento de una historia, que jamás llegara a ser nada.
Isabella
De vuelta en la habitación, duchada y envuelta en un albornoz esponjoso y suave con una taza de café recién hecho en la mano, espero a que mi jefe esté listo para tener esa conversación que se ha estado posponiendo desde anoche. Lo escucho hablar por teléfono, pone los ojos en blanco y resopla un par de veces antes de amenazar a R