¿Eres tú el lobo?
¿Vas a comerme?
Déjame el corazón, solo te pido, no lo destruyas, por favor.
Isabella
Las palabras de mi jefe causan estragos en mi interior, es como si de verdad le importase mi situación cuando ambos sabemos que lo único que desea es llevarme a la cama. Me alejo disimuladamente de su lado, el aroma de su perfume, su aura, su manera de mirarme, todo en él, me asfixia.
Aunque la verdad es que muero, porque de nuevo me tome entre sus brazos y me bese con la misma intensidad de