Fui detrás del coche de mi esposo, porque no tenía ni idea a donde teníamos que ir, Una vez fuera de la ciudad, Mario aparco su coche en el parking de un restaurante demasiado lujoso para mi parecer, aparcando mi coche al lado de él. Bajamos todos de los coches, abrió Mario la puerta del local, entrando primero Katia mientras le sonreía a mi marido. Al entrar se acercó un camarero para indicarnos una mesa, abriendo mi marido mi silla como todo un caballero.
—- Bueno, os he traído al mejor restau