Cuando Mario se marchó, mi padre se acercó a mí cogiéndome de mi brazo con fuerza.
—- !! Papa me estas haciendo daño ¡¡ —--le reproche.
—- A mi despacho ahora mismo — me dijo mi padre entre dientes.
—- Señor Fernandez creo que usted y yo ya hablamos de su hija —-le respondió Duncan.
—- Las cosas han cambiado Duncan, y se han puesto peor hijo, ahora por favor Rebeca a mi despacho, es una orden — me volvió a decir mi padre
Mi padre me llevó casi arrastrando hasta su despacho, al entrar cerró la p