Mundo ficciónIniciar sesiónCapitulo 7
Cuando el ascensor se abre, todas las miradas recaen en mi. Camino a paso lento pero firme, se qué debo verme horrible por las ojeras y lo pálido de mi rostro, aun así camino segura y sin una pizca de amabilidad en mi rostro para evitar que se acerquen a mi. No quiero a nadie cerca. No quiero a nadie hablarme.
Llego a mi oficina y me siento, soltando un sonoro suspiro en el proceso. Estoy agotada física y mentalmente, todavía me siento fuera







