Derek Mayer
Completamente solo en el despacho del padre de Érika Camel aguardo por que le avisen que estoy aquí esperando por ella y que no se niegue neciamente a encontrarse conmigo. Espero ansioso y con el corazón repicandome en el pecho desbocado a toda velocidad. Pudiera romper un récord de velocidad de contracciones del miocardio ahora mismo.
Aún no puedo saber si se negará a verme después de nuestro tormentoso encuentro en la sala de interrogatorios de la comisaría de la semana pasada «