Tessa regreso a la cama, apago la luz y se quedó a oscuras mirando el techo de la habitación del hospital, no se sentía cómoda durmiendo en una cama que no fuera la suya, el colchón se sentía duro y la manta demasiado liviana. Tenía frío, por eso, aunque odiaba los calcetines, esta vez no se los quito.
Intento acurrucarse, se encogió y se abrazó a sí misma hasta que el sueño vino por sí solo, vino por ella, pero no como regularmente ocurría, esta vez tuvo un sueño o quizás una pesadilla.
Corrí