Capítulo treinta.

Cedric terminó sobre Arwood, quien se había puesto frente a mí para protegerme con su cuerpo. Oculté mi embarazo con rapidez y me apresuré en acercarme a separarlos, Cedric no cedía en su ataque en defensa de su hermano, por lo que no tuve otra opción mas que darle una patada en la entrepierna. Lanzó un aullido lastimero y rodó lejos del cuerpo arañado de Arwood, lloriqueando por lo bajo.

Intercambié una mirad

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