Me acomodé en el sofá con mis cosas en la mesa de café. Para compensar la app que no podía usar, abrí la de texto en la tablet.
—¿Están aquí?
—Todos.
Les mostré cómo usar la app para escribir y activar el TTS, y dejé la tablet junto al teléfono. No lo podía creer cuando, un momento más tarde, vi el teclado virtual en uso.
—Es agradable poder usar oraciones completas —dijo la voz femenina del TTS.
—¡Ni que lo digan!
Me maravillaba verlos desplegar cada vez más habilidades para manipular su entor