Un mes... Abel tenía un mes para resolver su vida. Para tomar aquella decisión y dejar atrás todo lo que había pasado en su vida desde la llegada de Marla.
Los fuertes rumores de la boda entre el CEO y la nieta de Elio Fiorini eran el pan de cada día en cualquier lugar del pueblo. Aquello provocaba una profunda ansiedad en Abel, a pesar de tener en claro que su relación con Marla no era posible, saber que estaría con otro hombre, lo llenaba de celos y dudas. Sólo imaginarla en brazos de Caliga