—¿De que hablas?
— Pues cuando subía a mi cuarto él día de la fiesta, vi como Mia te despreciaba y salía de tu cuarto furiosa, así que le pregunte que le había pasado y ella estando muy ebria solo comenzó a besarme y enseguida me la lleve a mi cuarto, tuve un delicioso e inolvidable sexo con ella
—Luego nos drogamos tanto que de pronto ella dejo de respirar, así que me asuste mucho pero luego me di cuenta de que podría ser una buena donante de corazón para nuestro padre y gracias a mí brillan