Maximiliano corre de inmediato y comienza a quitarme primero la cinta de mi boca y los amarres que tenía en mis brazos y piernas, yo no paraba de llorar Maximiliano me da un fuerte abrazo y me dice!
— Mi amor tranquilo ya estas a salvo
Maximiliano no dejaba de abrazarme, yo continuaba abrazándolo aún más fuerte mientras lloraba y le decía:
— Gracias mi amor, gracias
— No agradezca mi amor
Te dije que siempre te protegeré, pero por favor ¿ dime como estas? ¿Ese desgraciado te hizo algo más mi