Llegar al clímax, para Maddie fue una experiencia arrasadora. Nunca supo porque, pero su gemido profundo, acompañando el orgasmo fue como liberar ese sentimiento que llevaba muy atado dentro suyo.
Blake la siguió y para él fue como tocar el cielo con las manos. Había estado con decenas de mujeres, pero nunca había vivido algo así. Esto era totalmente diferente. Nunca pensó que hacer el amor con Maddie lo llevara a tal estado de entrega.
Aún permanecía sobre ella, ambos jadeantes y sudados.