La respiración de Maddie se volvió más pesada ante el profundo silencio y la cavilación de Blake, había una batalla interna entre la lealtad hacia un hombre que había sido figura paternal y el peso de una vida que él mismo admitía odiar. Su corazón se apretaba, comprendiendo que, por mucho que amara a Blake, siempre habría un abismo entre ellos. Ese abismo se llamaba Carlo Vitale.
— Blake, entiendo que le debas mucho a tu tío, pero el precio que pagas por esa lealtad es demasiado alto —dijo con