Necesitaba con urgencia regresar a casa, pasar tiempo de calidad con mis padres y mi familia y olvidarme de todo eso que me estaba matando la cabeza poco a poco. Han sido semanas maravillosas en mi tierra. No sabía que extrañaba estar en casa, ahora que volví. Las costumbres no son las mismas, la comida incluso me hacía falta y, sin duda alguna, extrañaba como loca el amor de mi familia. En esta vida no hay nada más bello que los abrazos de mamá y papá, saber que están ahí para mí cada mañana p