—Me encanta que seas todo un caballero, mi amor —lo acerqué más a mí por su corbata y rocé sus labios—. Pero yo te quiero, Karim. Te quiero sentir, quiero entregarte mi primera vez, quiero que me hagas el amor ahora mismo. Bésame y no te detengas, por favor.
Me adueñé de sus labios, soltando su corbata y los primeros botones de su camisa, anhelando acariciar cada centímetro de su piel. Me ha besado tanto, que ahora que ha llegado a más, no quiero que se detenga. Quiero seguir sintiendo sus cari