He intentado olvidar lo que pasó hace tres años y siento que lo hice cuando quemé los recuerdos, pero es cuestión de que vuelva a verlo para que estos vuelvan a arder de las cenizas como el ave fénix. No tolero tenerlo de frente y recordar que fui una tonta y su maldito juguete.
Mi ingenuidad me llevó a cometer el peor error de toda mi vida. Nunca me voy a perdonar el hecho de haberle entregado lo más preciado para mí a él, sobre todo, de enamorarme de un sinvergüenza y descarado como Alexandr