Mientras esperaba que Karim llegara, me miré una vez más en el espejo. El vestido azul cielo que escogí me quedó a la perfección, es bonito y sencillo. Mi cabello peinado hacia un lado y mi rostro con una leve capa de maquillaje asegura lo que me esforcé por verme bien. ¿Por qué decidí acicalarme tanto si nunca lo hago? Es una cena común y corriente la que vamos a tener, no es como que sea una cita.
Dos toques suaves en la puerta hicieron que mi corazón se saltara un latido. Solté todo el aire