Capítulo 39.
Kiara aún cuando su hija dormía en el sitio que su padre le preparó, continuó trabajando. Quería llevarla a la cama, pero lo que veía no le permitió apartar los ojos del computador.
Se apresuró lo más que pudo, tratando de no cometer errores para no atrasarse más hasta que al fin tuvo algo concreto para presentar al Don.
El hombre cruzó la puerta con un vaso con café que puso en la mesa, masajeando su cuello al tener la molesta sen a sensación de haber cargado algo con la cabeza. Se sentó al f