Capítulo 22.
Kiara puso su espalda contra la puerta en cuanto al fin pudo estar sin tantas miradas sobre ella, dejó salir el aire poco a poco, para luego caminar hacia el espejo que tenía a pocos pasos de la cama.
Su gloriosa imagen quedó ante sus ojos, un rosa tan intenso que podría asociarse con cualquier cosa, menos con la inocencia que dicho color tenía, según quienes veían dicha joya.
El vestido tenía un...algo que no pudo distinguir, pero le ordenó jamás ver hacia abajo. Claro que tenía miedo, no er