Capítulo 13.
Tres años había pasado desde la llegada de la pequeña que usaba como medio de diversión a Santos, método de escape a Evelyn y corría a los brazos de su madre siempre que sus ojos la encontraban.
No era fácil que sus rasgos pasaran desapercibido entre todos. Nunca vieron a un bebé que emanara lo que ella, su risa era un espectáculo cautivador, aumentando la dopamina en cualquiera que pudiera escucharlo o verlo, pero su mirada, esa tenía un no sé qué, que fundía a todos en una inmensa oscuridad,