Capítulo 14.
El momento la tenía con el pulso acelerado, con cada metro recorrido, con cada vez que veía por el retrovisor tratando de perderlos, pero ellos continuaban atrás suyo y para Kiara eso era la señal que necesitaba para saber que su mundo peligraba.
Su auto no era la gran cosa y en ese momento deseó tanto que lo fuera, pues así podía aumentar mucho más la velocidad, pero no era tiempo de lamentarse, sino de escapar, porque por nada del mundo dejaría que dieran con ella.
No si estaba en sus manos