BAJO EL MANTO DE SU PECADO. Capítulo 14.
—Ay no puede ser. —En cuanto llevaron a Evelyn a la celda de nuevo, Berenice la atrapó en sus brazos para llevarla a la camilla. —Esos maldit0s…Necesito agua. Hay que limpiarla.
Wanda le dio lo que pedía, sin saber de quién era lo que estaba tomando, pero en ese momento nada más importó que limpiar la herida que las hizo apartar el brazo más de una vez.
—También te cortaron, niña. —le dijo Berenice al verle el brazo.
—No es nada. Ella es importante. —se concentró en poner algo que no fu