BAJO EL MANTO DE SU PECADO. Capítulo 15.
—Debe haber una forma de salir de aquí. Una rendija, una forma de…Algo. —dijo Wanda moviéndose sin tocar la puerta, le parecía imposible que no hubiese una fuga de ideas para salir de ese lugar.
—No pierdas tiempo, niña. Ya buscamos y no hubo nada. Jamás. —dijo Berenice sentada en la litera. —De haberlo no serviría de nada. Hay unos 100 Kall allá afuera y serán quienes te van a recordar porqué es mejor ni intentarlo.
—¿Cómo los aguantas tanto?
—Para ellos valgo una follada. Para mi esa follad