Maya se convirtió de forma instintiva, con su loba agresiva y con sed de venganza.
—¿Qué hace el afuera? —preguntó Eva, a los gritos, con una desesperación que la mareaba.
Seth se puso hostil, pensando en cómo podían actuar con tanta irracionalidad. Felipe se había quedado helado al ver a la loba, allí, a punto de devorarlo. En la mente de Maya, Felipe también le había robado a su hijo Teo y debía vengarse, verlo suelto era un insulto y no razonaba luego de que su mente pasara por tantos duelos