(Narra Maya)
Esas novedades eran peores de las que podía imaginarme. Porque había pensado tanto en Eva, en cómo nuestro último encuentro me hizo tomar la distancia que ella me pidió con tanta hostilidad y mi corazón se partió en pedazos. En mi mente, me decía a mi mismo todas las palabras que pude decirle para hacer que entendiera, pero en aquel momento su furia fue más fuerte que mis ideas. Por lo cual, no dejaba de pensar en como estaría, si estaba a salvo o si seguía triste por lo ocurrido.