Mundo ficciónIniciar sesión—No lo sé —admití en voz baja, con la mirada fija en el camino por delante—. Pero espero que todavía esté dispuesta a hablar. Porque si no… perderé al único testigo que podría arrojar luz sobre el engaño de Irene y la Abuela.
Miré el espejo retrovisor, captando un vistazo de mi propio reflejo. Mi rostro se veía cansado, desgastado por el peso de todo lo que cargaba. Pero mis ojos… mis







