El ascensor de cristal subía lentamente, reflejando el caos emocional que Axara intentaba ocultar bajo su apariencia tranquila. Su mente era un torbellino de pensamientos, incapaz de ignorar los sentimientos que Cael despertaba en ella, pero también desgarrada por la sensación de que estaba cruzando una línea peligrosa. Cada segundo dentro del ascensor se sentía eterno, y sus manos jugaban nerviosas con el borde de su bolso. Cuando finalmente las puertas se abrieron en el último piso, respiró h