Axara se detuvo un momento, sorprendida por el título que la joven le había dado. Cael, sin embargo, sonrió ampliamente y respondió con confianza.
-Buenos días. Prepárate, porque será un día largo.
Y, con esas palabras, ambos continuaron hacia el ascensor, listos para enfrentar lo que el día les tuviera preparado.
Las puertas del elevador se abrieron, y Axara salió junto a Cael. Sus manos entrelazadas transmitían un mensaje claro a todos: ya no había nada que ocultar. Caminaron con paso firm