Mundo ficciónIniciar sesiónHades tenía que reconocer una cosa. A pesar de que amaba a toda su manada, su protegida Sara, a su hermano y a sus hijos, el regalo que realmente había estado esperando era el de su esposa Nebraska. Y por lo visto ya entendía porque no podía dárselo delante de todos.
Estaba seguro que si lo hacía tendría que arrancar unas cuantas cabezas. No por ver el cuerpo desnudo de su loba, eso era normal en ellos. Sino por lo que se imaginaba que e







