Punto de vista de Camilla
Después del almuerzo, Leen y yo encontramos un lugar tranquilo en la zona del vestíbulo, donde había varias butacas cómodas colocadas cerca de los grandes ventanales. El sol de la tarde entraba con fuerza, llenando el espacio de una luz cálida que hacía que aquel rincón se sintiera mucho más acogedor y cálido que el resto de la oficina.
Últimamente nos habíamos vuelto mucho más cercanas, y era agradable tener a alguien con quien conversar durante los descansos. Leen si