Punto de vista en tercera persona
La mañana del sábado llegó bajo un cielo gris que parecía reflejar el ambiente que se cernía sobre el Grupo Liyang.
Aunque era fin de semana, la sede de la empresa estaba muy lejos de estar tranquila. Se había convocado una reunión de emergencia de la junta directiva. Autos de lujo entraban uno tras otro al estacionamiento subterráneo. Altos ejecutivos cruzaban el vestíbulo con expresiones tensas, mientras los asistentes se apresuraban de un departamento a otro