Punto de vista de Camilla
El sol de la tarde ya había descendido, pintando la sala de estar con dorados apagados y sombras cada vez más profundas.
Encontré a Xavier en la sala de estar. Estaba sentado en el sofá, tomando una copa de vino. La luz de la lámpara proyectaba sombras suaves sobre su rostro. Se veía tranquilo, pero había aprendido que con Xavier, la calma no siempre significaba paz.
Me acerqué y me detuve a unos pasos de distancia. Me senté en el brazo del sofá de cuero, con el pulso