Punto de vista de Camilla
Estaba en la cocina aquella tarde de sábado, con harina cubriéndome las manos mientras amasaba la masa para una tanda de rollos de canela. La casa olía cálida y dulce, a mantequilla recién hecha y vainilla. Se sentía bien hacer algo normal otra vez.
La semana laboral había terminado con una nota positiva. Había logrado solucionar el problema con el equipo de integración tecnológica. No decepcioné ni a Xavier ni a mí misma.
Él me había felicitado en la empresa, delante