Narrado en tercera persona
Camilla no tuvo ninguna necesidad de girarse para saber a quién pertenecía esa voz. Por supuesto, se trataba de Chen. Siguió caminando, con su bolsa de compras balanceándose suavemente a su lado, con la esperanza de que, si lo ignoraba el tiempo suficiente, él finalmente se daría por vencido y la dejaría en paz.
Pero él era persistente. Sus pasos se aceleraron detrás de ella. Camilla pensó que, si simplemente continuaba avanzando sin voltear a mirarlo, él eventualment