Capítulo 89. No podía regresar el tiempo
Alejandro se dijo así mismo que, si lo había pensado una vez, tenía que salir de la duda, para no volver a cometer ese mismo error dos veces y si resultaba que ella era inocente como le había dicho su madre, no quería ni imaginarse aquel resultado todavía, ya que de seguro no sabría qué hacer para que Kelaya lo perdonara.
Después de colgar la llamada estaba perdido en sus pensamientos, cuando escucho que alguien abría la puerta, luego de levantar su mirada se dio cuenta de que era su cuñada.
Él