Capítulo 70. El peor hombre
Kevin le había encontrado una espectacular casa, con una hermosa vista, donde se podía respirar el aire puro de Santa Marta. Ella apenas había llegado, lo llamó para darles las gracias y este le dijo que se podía quedar todo el tiempo que quisiera.
El más feliz era: Alejandro junior, que apenas vio los alrededores, se le iluminaron sus ojitos y dijo, de seguro, que aquí si encuentro varios tesoros y me haré supermillonario.
En ese momento, para Kelaya, su hijo era su mejor medicina para alejar