Sabrina gritó inmediatamente, pero Aino ya había disparado con su pequeña catapulta. Aunque parecía que le apuntaba al Viejo Amo Shaw, cambió de dirección a último momento y le disparó a su propio bisabuelo, Henry. La cápsula dió en el blanco perfectamente, salpicando también al Viejo Amo Henry.
Por suerte, esta vez Aino había usado la cápsula llena de agua azucarada. El Viejo Amo lamió el agua que goteaba de su cara y se dio cuenta de que era dulce. Miró a Aino y se encontró con que la niña l