Sabrina había seguido a Aino durante todo el camino. Se tambaleó cuando llegó frente a Sebastian, pero éste la sostuvo entre sus brazos.
Sebastian se inclinó hacia sus oídos y le dijo: "Sabrina, escucha. Date la vuelta y regresa inmediatamente. No dejes que te vean los reporteros y no salgas de casa durante estos días. Me ocuparé del asunto de los reporteros y también de los comentarios en línea, me encargare de todo lo antes posible".
Sin embargo, Sabrina miraba a su hija con los ojos muy a