Mientras en la puerta número dos, se adentraba el grupo selecto de Dimitri, armados, con chalecos antibalas y cascos especiales. Avanzaron sigilosamente, preparándose para tirar del gatillo, alertados por los ruidos extraños que pareciesen ser arañazos. – ¡AGHH…!
Un grito aterrador, estremeció duramente al escuadrón, mirándose con los rostros confundidos, entonces encendieron los cascos especiales para detectar el calor de quien estuviese adentro. Lanzando sobre su camino, barras de luces. –Señ