KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0045
Después del baño caliente y prolongado, mi piel todavía ardía como si hubiera absorbido cada gota de agua. Me envolví en la toalla durante unos instantes, observando mi reflejo en el espejo, hasta decidir que no tenía sentido arreglarme demasiado.
Era solo una noche entre amigas.
Nada de tacones.
Nada de vestidos complicados.
Quería comodidad, risas y quizá un poco de olvido después de aquella tarde cargada de emociones.
Me puse unos pantalones de chándal grises