KATHERINE SALLES - CAPÍTULO 0043
La expresión sombría de Daniel cuando escuchó que me casaría en tres semanas había sido el regalo que no sabía que necesitaba. ¿Y Letícia? Bueno, su risa falsa resonaba como un trofeo. Con cada nota de aquella ironía, yo recordaba que estaba ganando.
—La fiesta está hermosa, de verdad —forcé una sonrisa educada, dando el golpe final—. Pero, lamentablemente, no puedo quedarme. Tengo cosas mucho más importantes que resolver.
Ethan estaba a mi lado, con una mano fi