Ameli no puede creer lo que sus oídos están escuchando, jamás se imaginó que un día encontraría a alguien que la amara sin interés.
—¡Qué! ¿De veras piensas venir a vivir conmigo? —preguntó la chica muy emocionada.
—Claro que sí, viviremos juntos, pero no aquí. Mañana quiero que vayamos a buscar una casa y tú elegirás la que más te guste y allí viviremos.
—¿Tú me amas de verdad? —preguntó ella.
—Por supuesto que sí te amo y me siento muy feliz de estar a tu lado, mi amor. —Respondió muy conten